miércoles, 5 de marzo de 2014

Este es más bien infantil... jeje
Pero bueno, ¡espero que os gusten! Por cierto, lo escribí hace un buen tiempo.

Es una parodia de Caperucita Roja ^^

Caperuza Repelente

En Barbate, por desgracia una tarde de agosto nació Estrellah, una niña muy pija y creída, vamos, que no necesitaba abuela, aunque en verdad la niña era más fea... Tenía el pelo negro con mechas verdes y amarillas, los labios de ella hacían referencia a los de una mona, la nariz era tan chata, que se les confundían por un cerdo... Pero bueno, esto no trata de su físico, sino de una pequeña aventura que tuvo por el pequeño pueblo...

Una mañana de diciembre con el cielo despejado, la madre de Estrellah, le gritaba:

- ¡Estrellah!

- ¿Que quieres, por Dios de mi alma de mi corazón? Ya se que soy guapa, si es lo que me querías decir...

- Esta niña, yo no sé quién te ha enseñado a ser tan creída, que por lo menos más guapa que yo no lo eres... Bueno, lo que te iba a decir, ¿te importaría llevarle esta cesta a tu abuela de frascos de perfume de "amor, amor..."? ¡¡De cicuenta euros cada una, niña¡¡ ¡Que luego dices que no tenemos dinero!

- No digo que seamos pobre, sino que lo parecemos, ¿no ves en la choza que vivimos? -en realidad esa "choza" era un chalet de 1240 metros cuadrado, con piscina, jardín y con tres plantas- ¡¡Ya podríamos vivir en la Casa Blanca, que seguro que es mejor que esta!! Y sí, te haré el encargo, pero sólo si cuando vuelva me vas a comprar corriendo con el Mercedes de 1.000.000 € la Play Station 3 al Media Markt.

- De acuerdo hija, pero ten cuidado con los desconocidos...

- ¡¡Que me dejes!! Venga, ¡¡adios!!
Cuando salió por la puerta, empezó a dar saltos por las calles de Barbate aplastándo a las hormigas. Empezó a sudar y a apestar, así que cogió tres frasco de perfume, y se lo echó por todo el cuerpo para oler mejor, pero los habitantes de Barbate huían de ella, pues si no lo sabes, la mezcla del sudor y del perfume... ¡¡Da un olor asqueroso, que hasta las ratas escapaban de ella!!
Por el camino de casa de su abuela, se le acercó un niño callejero que iba corriendo por los tejados, y éste le dijo:

- Hola, preciosa niña, ¿cuántos años tienes?

- Tengo... ¡¿No te estarás enamorando, no?!

- ¡¡Que va, enseguida me enamoraría yo de un mono cerdo peluca de colores!!

- ¡¡Eh!! Conmigo no te pases, ¿eh? Que más guapa que tu soy... ¡¡A sí, es que eres un niño!! ¡¡Wua ha ha ha...!!! ¿No te das cuenta que he puesto a todos los niños de este pueblo de feos?

Se quedaron en silencio durante un momento, y el niño, en ese instante, le quitó uno de los perfumes que llevaba en la cesta, y empezó a escalar por los edificios, Estrellah enfadada, se fue a buscar piedras para lanzárselas, pero como no encontró, no tuvo más que otra idea de lanzarle los frascos de perfume, pero no se bajaba, así que ya mas enfadada de lo que estaba, le lanzó un frasco con todas sus fuerzas en la cabeza del niño callejero, el bote se partió, y el perfume se derramó en los ojos del pobre. Y le dijo Estrellah:

- ¡¡Te lo tienes bien merecido, tontolaba!!
El pobre, intentando bajar para pedir ayuda, al no ver bien, trompezó con un tejado, y calló empicado al cubo de la basura. Éste cabreado con la niña, se salió del cubo, y corriendo a Estrellah, le dijo:

- Perdoname, fue sin querer, solo quería jugar, si quieres te acompaño, ¿a dónde ibas?

- Iba a casa de mi vieja... ¡¡que es más floja!! Todo el santo dia tumbada en la cama con una pequeña toalla mojada en la frente.

- ¿Dónde vive esa vieja?

- Me parece que en la calle...

Se quedó pensativa, y en ese instante recordó el cuento de Caperucita Roja, y decidió engañarle:

- Vive en la Avenida Atlántico en el número 14, planta 2º puerta C.

- De acuerdo, ¿sabes que por ese camino se llega antes?

- Sí, claro, lo que tu digas.

Estrellah siguió para alante, y el niño callejero iba cogiendo un atajo para llegar antes a la Avenida Atlántica. Cuándo Estrellah llegó a casa de su abuela, y vio que la puerta estaba cerrada con llave y las persianas agachadas, ¡recordó que su abuela se fue a vivir a la Avenida Atlántico en el número 14, planta 2º, puerta C. En ese momento, la niña se quedó traumatizada y se fue corriendo a la Avenida Atlántico. Mientras corría, empezaba a sudar más, miró en la cesta, y vio que todavía quedaba un frasquito, así que se lo echó por todo el cuerpo, y en ese momento recordó que los frascos de perfume "amor, amor..." era para su abuela, pero a la niña, no le importó demasiado. Al llegar al portón número 14, escuchó en la ventana de su abuela, unos gritos, golpetazos, también se escuchaba como se caían los muebles, y en un instante... 

- ¡¡Aaah...!! 

Salió volando el niño callejero por la vetana y se estrelló en la carretera formando grietas a los alrededores. En la ventana, se asomaba su abuela señalando al niño y riéndose:

- ¡Ja, ja, ja, ja, ja...! ¡¡Fracasado intentando robarle una televisión plasma de 76 pulgadas, con visión 3D, gafas incluidas con la Play Station 3 integrada a una humilde anciana de 86 años!! Debería darte vergüenza... Una pregunta chico, ¿eso que viene por ahí es un coche sin freno de mano?

- ¿Que dices, vieja loca? ¡¡Aaah...!!

- Lo siento, te avisé.

El coche aparca, y sale el novio de la abuela de Estrellah, con 108 años con un ramo de flores, sube las escaleras, y al llegar a su casa, le pregunta éste a ésta:

- Amor, ¿quieres casarte, conmigo?

Y le responde la abuela de Estrellah:

- ¡¡Pues claro que no!! ¿No te acuerdas que conocí ayer a un chico por internet?

- No me acuerdo...

- Ya claro porque no te lo dije ni te lo iba a decir. ¿Sabes cómo me harías feliz?

- ¿Cómo? Por tí cualquier cosa...

- ¡¡¡Tirate por la ventana!!!

- De acuerdo... ¡¡Aaah...!!

- No me puedo creer que se haya tirado, y que haya creido que no le quiero...

La abuela de Estrellah se asoma por la ventana, y le dice a su marido ya echo añicos:

- ¡¡Cariño, que es 28 de Diciembre!! ¡¡¡Feliz día de los inocentes!!!

La niña sube las escaleras, y le dice a su abuela:

- Vieja, que mi madre me encargó que te trajera una cesta llena de frascos de perfume de "amor, amor...", y bueno, que solo, y por accidente, te he traido solo la cesta... Dame las gracias, ¿no?

- Es preciosa... Gracias.

- Abuela, nos la hiciste tú...

- Ya lo sé, por eso digo que es muy bonita... ¡¡Gracias!!

Estrellah se va de la casa de su abuela, y corriendo va a casa de su madre, y le dice:

- Mira madre, que ya le he llevado la cesta con los frascos de perfume a la vieja, y ella más que feliz, que no le ha ni interesado los tarros de perfume... ¡¡Si no que se a vuelto loca con la cesta!! Y eso que la hizo ella... Pero bueno, madre, me tienes que comprar la Play Station 3. ¡¡Me lo prometiste!!

- Que buena que es mi niña, bueno, ahora vuelvo con la Play Station 3. ¡¡Hasta ahora!!

- ¡¡Adios!! "Que buena soy" me dice, ella no sabe bien lo que he echo... ¡¡Wuahahaha...!!

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